Conoce los 6 Hábitos que destruyen tu fe

Ciertos hábitos pueden desviar lentamente nuestro rumbo al punto en que entramos a aguas peligrosas.

¿Cómo está tu fe? Las Escrituras nos advierten de la posibilidad de naufragar en nuestra fe, de nos encontramos derrotados por los vientos del mundo y descendiendo, espiritualmente. El apóstol Pablo instruyó a Timoteo a pelear la buena batalla, aferrándose a la fe y una buena conciencia para que no naufragara su fe (1 Timoteo 1: 18-19).

Entonces, ¿qué naufragó nuestra fe? Creo que ciertos hábitos pueden desviar lentamente nuestro rumbo al punto en que entramos a aguas peligrosas, bajando rápidamente, y finalmente abandonados en una isla, aislados de nuestros hermanos y hermanas en la fe que una vez estuvieron allí para ayudarnos a mantenernos firmes.

Aquí hay siete hábitos debes abandonar para que no destruyan su fe.

1.-AMAR AL MUNDO
Cuidado. Nunca intentamos desear las cosas del mundo más que las cosas de Dios. Pero sin darnos cuenta, hemos hecho ídolos de nuestros deseos y nuestra fe es afectada. La Escritura nos advierte:

No améis al mundo ni a las cosas en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él (1 Juan 2:15). El mundo competirá por tu amor y afecto. Debe tener cuidado de amar cualquier cosa en este mundo más que a Jesús. Cuando algo más capture tu corazón, eso destruirá tu fe.

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2.-DESCUIDAR LA PALABRA
Una de las maneras más fáciles de apegarse al mundo y perseguir lo temporal, es descuidando la Palabra de Dios. Si no estamos nutriendonos constantemente de la Palabra y los principios de Dios en nuestros corazón y mente, estaremos manchados por las percepciones y prioridades del mundo en el que vivimos. La parábola del sembrador, Jesús advirtió que el hombre que oye la palabra, y la preocupación del mundo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se vuelve infructuosa (Mateo 13:22). Pero leer y entender Las Escrituras fortalecen nuestra fe en el Dios. No descuides la Palabra.

3.-CONFIAR EN TU CORAZÓN
Nunca dedemos poner nuestros sentimientos sobre los hechos de quién es Dios y qué dice su Palabra. Jeremías 17: 9 dice: Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?

Nuestros sentimientos pueden confundirnos si pensamos cosas como: Dios nos ha abandonado, cuando los hechos de Su Palabra dicen que nunca nos dejará ni nos abandonará (Hebreos 13: 5).

Nuestros sentimientos pueden decirnos que Dios está enojado con nosotros y no nos dará otra oportunidad, pero los hechos de Su Palabra nos dicen ya no hay condenación para los que están en Cristo Jesús (Romanos 8: 1). No base su fe en sus sentimientos, sino en La Palabra de Dios.

4.-PREOCUPACIÓN
Preocuparse es algo fácil de hacer. Pero es peligroso. Jesús instruyó a sus discípulos en Lucas 12 insistiendo que no se preocupen, porque Dios se encargaría de ellos. También se nos dice en Filipenses 4:6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.

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5.-BUENAS Y MALAS COMPAÑIAS
Salmo 1:1 Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado.

Los Proverbios nos enseñan como vivir a diario. ¿Quienes son las personas que te rodean? debes elegiras cuidadosamente (Proverbios 12:26). ¿Estás cerca de otros que comparten tu fe y desean crecer espiritualmente (Proverbios 27:17)? ¿O sales con aquellos que se quejan, critican, chismorrean y quitan tu fe, sin saberlo? Elige bien tu compañia para que tu fe esté protegida.

6.-CONFIAR EN UNO MISMO
Vivimos en un mundo que elogia la autosuficiencia. Pero Jesús nunca lo hizo. Hizo hincapié en la confianza de Dios, que requiere fe. Nuestros logros, éxitos, bendiciones y recompensas, ya no se trata de nuestras habilidades. Dependen de lo que Dios quiera para cada uno.

¿Dios tiene el control si consiguimos o no un trabajo? Sí. Debes orar y presentarlo ante Dios. Dios es quien abre una puerta y cierra otra. No confiar más en ti mismo es un buen paso. Sin embargo, permanecer autosuficiente será perjudicial para tu fe.

Fuente Noticias Cristianas Evangélicas

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