Niña recibe sanidad al oir una oración de pastor en programa de TV

Melissa, la madre de Elizabeth, cuenta que cuando su niña era muy pequeña comenzó a notar que algo no andaba bien en sus pies. Consultó a sus médicos, pero nadie supo darle una respuesta.

Uno de los pies de la niña estaba perpendicular al otro y eso impedía que la pequeña camine o corra. Cada día era más preocupante su situación. Su médico que dijo que esa malformación era debido a su postura al sentarse, pero que con el tiempo se corregiría solo.

Cuando pasaron 6 meses ella volvió a consultar a otro pediatra sobre su situación la cual no mejoraba, y le dijo lo mismo que el anterior médico, que debía esperar que solo se corrigiera.

Sin embargo, el tiempo pasó y ningún cambio había, entonces se preocupó porque el desarrollo de su hija no era normal y en verdad estaba siendo impedida de hacer cualquier tipo de movimiento y actividad, algo esencial para un niño.

Melissa decidió aferrarse a Dios como única solución, orando cada noche después de bañar a su pequeña diciendo: ‘Gracias, Jesús, sé que un día vas a curar las piernas de mi hija’.

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Un día, mientras ella miraba un programa cristiano en la televisión, oyó al pastor citar el verso bíblico que dice que cuando dos o más personas piden algo en el nombre de Jesús, el lo hará.

Entonces, el pastor continuó diciendo que coloquen su mano en la zona que necesite sanidad, mientra el dijo: “que usted sea curado y sanado en el nombre de Jesús”.

Rapidamente la Melissa colocó su mano sobre las piernas de la niña mientras el pastor oraba, creyendo que la oración sería respondida.

Ese mismo día, cuando salieron al patio un rato después de la oración, Melissa notó
algo diferente en su hija Elizabeth. La pequeña comenzó a correr persiguiendo una burbújas de jabón intentando cogerlas. Melissa pregunto a su marido: ¿Ves eso? Los pies de Elizabeth ya no se enrollan. Están perfectamente rectos.

Ambos se emocionaron al ver que su oración fue respondida de inmediato. Ellos dan testimonio que Dios sanó los pies de Elizabeth aquel día y su condición anterior no regresó más. Ahora puede correr y jugar como todos los niños.

Fuente Guíame

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