Ex lider del movimiento LGBT testifica como el Espíritu Santo cambió su vida

Luego de prostuirse por muchos años, el Espíritu Santo transformó su vida poderosamente y ahora lidera el movimiento en favor de la "reversión sexual".

La Marcha de la Libertad, evento que defiende la libertad de cambio en la sexualidad en EEUU, ha sido idealizada por un hombre que se identificó por cerca de 15 años como gay y luego transgénero. Pero hoy testifica la obra de Dios en su vida.

Antiguo líder de movimientos LGBT, Jeffrey McCall ahora ha creado una red de apoyo para personas que han cambiado de vida al conocer al Dios vivo.

Él explica que el objetivo de la Marcha es llamar la atención sobre la lucha política en torno a la llamada “terapia de conversión”. Prohibida por ley en algunos estados americanos y atacada por activistas LGBT, la idea de una persona de dejar de ser gay o transgénero va en contra de la agenda globalista siendo impuesta incluso en las escuelas.

McCall relata su testimonio y exlica que se “descubrió” como gay a los 15 años. Vivió como un hombre gay hasta los 27. Pasó entonces a vivir como un transexual llamado “Scarlet” hasta cumplir 29 años. Hace un año él conoció a Jesús y desde entonces viene luchando para llevar un nuevo mensaje de esperanza.

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Al crear la “Marcha por la Libertad”, él comenzó a recoger historias de personas que vivieron y se identificaron como lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros y queer, pero que hallaron una nueva vida en Jesucristo. Entre los miembros del evento hay dos sobrevivientes del atentado a la discoteca gay Pulse en Orlando, hace dos años.

El joven dice que en los últimos años pasó a ver programas evangélicos en la televisión. “Hasta que sentí la convicción del Espíritu Santo de que mi vida en la homosexualidad estaba errada. Yo era muy promiscuo y llegué a vivir en la prostitución”, recuerda.

“Comencé a frecuentar una iglesia por un tiempo, mientras estaba en la universidad. Yo era gay y usaba drogas. Era un adicto, pero me sentía bien en la iglesia. Sentía la presencia de Dios. Pero cuando me me hice trans ya no podía ir. “la gente de la iglesia a veces es muy cruel con gente así”, señala.

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A mediados de 2016 comenzó el cambio, después de haber asumido una identidad femenina, estando en depresión. “Un día volví de una fiesta, y cuando llegué a casa empecé a llorar sin parar. Esa noche dije: ‘Señor, sé que hay gente que realmente vive para ti. No basta con ir a la iglesia, necesito tener una relación contigo. ¿Será que voy a conseguir eso? De repente, oí una voz interrumpiendo todos mis pensamientos. Fue cuando escuché al Señor decirme: ‘Sí, vas a vivir para mí’, testifica McCall.

Fue una lucho contra sus deseos y cerca de 3 meses después de esa experiencia, decidió arrojar a la basura todo lo que estaba relacionado con “Scarlet”. “Pelucas, maquillaje, joyas, ropa, zapatos, todo. Me liberé de aquella vida y fue un encuentro con el Señor”, asegura.

Después de su encuentro con Dios, McCall volvió a asistir a la iglesia. Finalmente, decidió formar un grupo para defender a todos los que desean deshacerse de la homosexualidad. “La Marcha de la Libertad es para celebrar el poder de transformación del Espíritu Santo. No defendemos la “terapia de conversión”. Creemos que sólo el Espíritu Santo puede hacer eso … es un cambio espiritual”, afirma.

“No existe la terapia de conversión. Es sobre seguir el Espíritu Santo. Cuando entregué mi vida a Jesucristo, cambié. Mis ideas sobre quién yo era cambiaron. El Señor me mostró que Él me creó como Jeffrey McCall y cuánto me amaba siendo Jeffrey “.

Fuente Gospel Prime

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