Científicos alertan sobre los peligros de los tratamientos a “niños trans”

Científicos y Médicos especialistas han argumentado por qué los niños no deben tomar desiciones sobre su cambio de género debido a determinados factores y sus graves consecuencias.

La denominada disforia de género y los tratamientos de reasignación de sexo por medio de supresión hormonal o intervenciones quirúrgicas, un tema central hoy en día para LGTBI, y ha sido estudiado por tres científicos de primer nivel especialistas en la materia plasmado en un artículo publicado en The New Atlantis: “Growing Pains. Problems with Puberty Suppression in Treating Gender Dysphoria [Conflicto creciente. Problemas con la supresión de la pubertad en el tratamiento de la disforia de género]”.

Estos tres médicos son: Paul W. Hruz, pediatra y profesor de Endocrinología y Fisiología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis; Lawrence S. Mayer, psiquiatra en la Facultad de Medicina del hospital Johns Hopkins y de informática biomédica en la Clínica Mayo; y Paul R. McHugh, que fue durante 26 años jefe del departamento de Psiquiatría del Hospital Johns Hopkin.

Aqui fue el primer sitio donde empezaron a realizar operaciones de cambio de sexo y donde primero dejaron de ejecutarlas porque solo traigan problemas a los pacientes y no manifestaban ninguna mejora psíquica.

– Ad –

Las conclusiones son certeras: “Los jóvenes con disforia de género constituyen una población particularmente vulnerable. Que el bloqueo de la pubertad sea la mejor forma de tratar la disforia de género en los niños está muy lejos de estar asentado y no debería considerarse una opción prudente con eficacia comprobada, sino una medida drástica en fase experimental”.

ES MUCHO LO QUE NO SABEMOS

Pensemos por un minuto. Estos niños, a quienes no se dejaría ir solos ni a comprar el pan se les tiene consideración sus opiniones sobre sí mismos cuando aún ni los científicos especialistas en el tema logran comprender adecuadamente ni han podido todavía estudiar clínicamente con resultados certeros.

Cuando se consideran los mecanismos de identificación sexual, mayormente en menores, lo que no saben los médicos es mucho más que lo que saben: – “Es sorprendentemente pequeña la comprensión científica de cuestiones importantes subyacentes a los debates sobre la identidad de género: por ejemplo, es escasa la evidencia científica que justifica por qué ciertas personas se identifican con el sexo opuesto, o por qué las expresiones infantiles del sexo contrario perduran en unos individuos y no en otros”.

– Ad –

-“La pubertad implica infinidad de procesos físicos complejos, relacionados entre sí y superpuestos unos con otros, que tienen lugar en momentos diversos y tienen duraciones diversas”. -“La evidencia sobre la seguridad y la eficacia de la supresión de la pubertad es escasa, y se basa más en el juicio subjetivo de los clínicos que en una rigurosa evidencia empírica”.

Finalmente, algunas cuestiones que desarrolla el estudio, y que son más cercanas a la sensatez que a la pura ciencia.

– “Los niños no son completamente capaces de comprender lo que significa ser hombre o ser mujer”; – “Parece difícil esperar que un niño de 12 años comprenda los efectos de estas complejas intervenciones médicas, así como las ‘consecuencias sociales de la reasignación de sexo’, cuando se trata de materias que los mismos médicos y científicos apenas comprenden”;

– “Con frecuencia escuchamos a los neurocientíficos e quexplicar el cerebro adolescente es demasiado inmaduro para tomar decisiones fiablemente racionales, pero se supone que tenemos que esperar que adolescentes emocionalmente alterados tomen decisiones sobre su identidad de género y sobre tratamientos médicos muy serios a la edad de 12 años o menos”.

Fuente Protestante Digital

Compartir