Tres claves para Vivir por fe

Vivir por fe es una actitud distinta a todo lo que vemos y oímos hoy en día, que nos invita a cuantificarlo todo y a controlar nuestro propio destino.

Viviendo por fe es un termino que reivindica la fuerza de la convicción que se nos da Cristo en esta vida nueva que hemos recibido de lo Alto muchos de nosotros.

Siempre fue así desde los orígenes del cristianismo- Los primeros creyentes aprendieron a vivir y a caminar por fe más que por vista, instintivamente estos fueron dirigidos por la presencia del Espíritu Santo y aprendieron a confiar en Dios a pesar de toda adversidad y problemas, renunciando a sus sentidos humanos como son la vista, el oído, el tacto y los sentimientos emocionales, que en esta nueva vida no nos garantizan la verdad ni tampoco nuestro verdadero rumbo en la vida espiritual.

Vivir por la fe como nos propone la carta a los Hebreos (Hebreos 11) y como refleja la lista de los llamados héroes de la fe en el pasado, nos guían a imitar la conducta y la fe de otros, y esta fe debe verse manifestada en cada uno de los creyentes como así en los lideres cristianos (Hebreos 13:7).

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La definición exacta de fe es la confianza en Dios por parte de cada creyente, esta es la primer clave para perseverar día tras día aun cuando las cosas no salen como uno espera o desea. La fe viene a ser, para el creyente fiel, algo así como la sangre de vida cristiana; lo primero que hemos de aprender es a pensar en fe (Números 14: 6-9) como aquellos ilustres varones Josue y Caleb quienes se aferraron a Dios ante la terrible oposición del pueblo.

La segunda clave que debemos de ejercitar es la de orar con fe ante las circunstancias adversas, creyendo que Dios oye nuestra oración basada en la Palabra de Dios que nos imparte la confianza necesaria. Un ejemplo claro es Josue, que ante el acoso del amorreo mandó a detener al mismo astro solar “…y no hubo día como aquél, ni antes ni después de él, habiendo atendido Jehová a la voz de un hombre; porque Jehová peleaba por Israel” (Josue 10: 12-14). Este fenómeno nunca antes ocurrido, sobrenatural y maravilloso hecho por la mano de Dios no solo se mantuvo intacto sino que propicio una victoria colosal ante el ferviente clamor de este nuevo caudillo de Israel.

Y la tercera clave que hemos de pedirle al Señor, es la de actuar en fe, al igual que actuaron en la conquista de Jericó “Por la fe cayeron los muros de Jericó después de rodearlos siete días” (Hebreos 11:30). Esta es la fe victoriosa que vence al mundo y al mismo enemigo de nuestras almas (1ª Juan 5:4 / 1ª Pedro 5: 8-9); esta es la fe que persevera y se mantiene firme en Cristo, esta clase de fe bíblica, es una fe viva, entiéndase como una fe en acción.

Hoy es un buen día para comenzar de nuevo, como hombres y mujeres de fe, que perseveren en oración clamando a Dios día y noche, fortalecidos por su fuerza y poder para enfrentar todas las adversidades, con la espada del Espíritu Santo y la eficaz y poderosa Palabra de Dios (Efesios 6:17 Hebreos 4:12).

Fuente Protestante digital

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