¡Joven Huid de la Fornicación!

“Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; más el que fornica, contra su propio cuerpo peca”. 1- Corintios 6:18

La fornicación es un tema importante para hablar con la juventud. La fornicación es todo tipo de relaciones sexuales ilícitas.

La palabra fornicación viene del idioma griego, Porneia. Implica todo tipo de pecado sexual (homosexualismo, lesbianismo, sadomasoquismo, prostitución, unión libre, adulterio etc.). Incluye la idolatría también. Dios reprendió a su pueblo en el Antiguo Testamento por fornicarios y adúlteros al irse en pos de otros dioses. Debemos entender que este pecado esclaviza a la persona que lo practica.

Estudios científicos han llegado a la conclusión que la relaciones sexuales ilícitas son ADICTIVAS; es decir, este tipo de prácticas generan ciertas sustancias en el cuerpo humano que produce mucho placer. Los estudios revelan que este de prácticas pueden llegar a ser incluso más adictivas que las mismas drogas. La fornicación es un pecado que esclaviza.

Ha hecho caer a muchos jóvenes que un día tuvieron el anhelo de caminar con Cristo. Además, el pecado de fornicación denigra y corrompe el alma del ser humano. Lo lleva a hacer cosas que nunca se imaginaba que haría, corrompiendo su propi cuerpo. El varón puede comenzar a fornicar no importando si lo contagian con alguna enfermedad venérea o destrozando la vida de muchas jovencitas. ¡Qué importante es que aprendas a cuidar tu cuerpo! Toma la decisión de cuidarte tu cuerpo que es templo del Espíritu Santo y darte a respetar en tu escuela, en tu casa, con tus amigas y familiares. Tu cuerpo es prestado por Dios; por lo tanto, cada uno daremos cuentas de todo lo que Dios nos da.

“No piensan en convertirse a su Dios porque espíritu de fornicación está en medio ellos, y no conocen a Jehová.” Óseas 5:4

El huir de la fornicación es una actitud continua.

No basta que huyas el día de hoy; tienes que tomar esta actitud siempre.

Si tú te has caído en este pecado debes hacer un compromiso delante de Dios a abandonar todo lo que tenga que ver con la fornicación. Debes arrepentirte de corazón y abandonar tu pecado. Humillarte delante de Dios pues de otra no podrás ser libre. Si caminas con Dios debes cambiar tu actitud hacia este pecado. Tomar la decisión de consagrarte a Dios y honra con tu cuerpo, y como José, huye cada de la inmoralidad que envuelve a este mundo valiente y decide guardarte puro para Dios hasta tu matrimonio. Dios te advierte hoy porque mañana puede ser demasiado tarde.

Por: Jaime Santillán

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